Villaflor, aceites esenciales

Ofrecen extractos de plantas para todo tipo de afecciones, como el estrés, insomnio y artritis, entre otras. Cuentan con plantaciones propias para garantizar la calidad.

La naturaleza es sabia a la hora de dar alternativas para todo tipo de dolencias. Los  aceites     esenciales son una gran forma de extraer lo mejor que ofrece las plantas y combatir los males que aquejan a las personas. Bajo ese concepto nació Villa-flor, un emprendimiento familiar que ofrece todo tipo de aceites naturales llenos de propiedades.

La idea surgió durante la pandemia fruto de las diversas patologías que recrudecieron en ese tiempo. Esto motivó a las hermanas Claudia y Andrea Villarroel a producir aceites esenciales, sobre todo gracias al conocimiento que posee Andrea como ingeniera química.

“Teníamos la intención de ayudar a las personas y sacar productos que mejoren el sistema inmunológico y combatan el estrés”, comenta Andrea.

Villaflor comenzó a crecer de forma rápida y actualmente ofrecen una gama completa de aceites. La primera línea está enfocada en el sistema inmunológico con tres tipos: wayra, para rinitis; sinchi, que es antiviral; y thani, para la migraña. Estos extractos se deben olfatear o aplicarse en puntos específicos.

En la segunda línea, enfocada en combatir el estrés, está samay, que se puede utilizar durante el día para bajar los niveles de ansiedad; asimismo, tienen otro aceite de naranja para frenar el insomnio, mismo que se aplica en la nuca en las noches antes de dormir.

Paralelamente, tienen otros productos naturales como el alcohol eucaliptado, que tiene el beneficio de cuidar las manos mientras las desinfecta. “Es una alcohol que está al 70%, más el eucalipto que es un antiséptico natural, entonces hay una desinfección doble y, además, ayuda a que tus manos estén suaves”, explica Villarroel.

Por otro lado, ofrecen el aceite tixi, que ayuda a adelgazar, calma la ansiedad y limpia las toxinas del cuerpo; solo se debe ingerir una gota al día. Está hecho a base de limón.

La última línea está enfocada en combatir afecciones más complejas, como la artritis, la ciática, la pérdida de cabello y la falta de atención de los niños mediante una mezcla de plantas para cada dolencia.

Por último, ofrecen aceites corporales para relajación, fatiga muscular, calambres y afrodisíaco.

Una de las características más importantes de Villaflor es que realizan el proceso desde cero, es decir, escogen las plantas, flores y frutos de primera calidad que ellas mismas poseen. Las hermanas cuentan con plantaciones en Tarata, donde poco a poco van aumentando otras especies que usan. Tienen el objetivo de que, en un futuro cuando el proyecto crezca, instalar su planta de producción allá. “Nosotras le ponemos todo el amor en cada parte del proceso para que cada gotita le haga mucho bien a esa persona que lo requiere, es por eso que nuestro slogan es esencialmente con amor”, dice Andrea.