Hay efecto retroviral [para la COVID-19] en los aceites esenciales, tanto del ciprés como del eucalipto

En redes sociales circula un video en que un presunto médico recomienda una serie de tratamientos de la llamada aromaterapia para evitar el desarrollo de la COVID-19 y contrarrestar la infección que desencadena el nuevo coronavirus. De manera específica, el personaje indica: “Hay efecto retroviral [para la COVID-19] en los aceites esenciales, tanto del ciprés como del eucalipto”. Luego de revisar los antecedentes y consultar con especialistas, OjoPúblicoconcluye que esto es falso.

El personaje que aparece en el video analizado es el doctor Alonso Vega Acuña, conocido en Costa Rica por ofrecer tratamientos alternativos con su compañía “Betesda Natural”, que se define  como una “empresa líder en el tratamiento de las enfermedades desde la visión integrativa del ser humano, y suele dar ponencias sobre medicina naturista en programas y eventos religiosos de la Sociedad Misionera Internacional de los Adventistas Séptimo Día, y de la organización ‘La Biblia tiene razón’.

Sobre la afirmación literal de Vega Acuña, cabe precisar que el concepto ‘retroviral’ corresponde a las propiedades antivirales de ciertos fármacos o sustancias, pero en alusión a los virus de la familia de los retrovirus, a la que pertenece, por ejemplo, el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Los retrovirus difieren de la rama de los coronavirus, como el SARS-CoV-2, que causa la COVID-19.

Ahora bien, sobre el uso de aceites de eucalipto y cedrón para tratar el nuevo coronavirus, ya desde marzo de este año la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) -la entidad reguladora de los medicamentos en ese país y referente mundial del tema- emitió por lo menos 13 cartas de advertencia a empresas que ofrecieron productos a base de aceites esenciales supuestamente eficaces para prevenir, mitigar, diagnosticar o curar la enfermedad COVID-19, y los calificó como fraudulentos.

En sus advertencias, la agencia recordó que es ilegal “anunciar que un producto puede prevenir, tratar o curar enfermedades humanas, a menos que se posea evidencia científica competente y confiable”, y en lo que respecta a la COVID-19, actualmente no se conocen estudios validados sobre su tratamiento, mucho menos a base de aceites esenciales.